sábado, julio 01, 2006

Vivimos en un siglo XV. Más viejo, no más desarrollado.

Hoy, después de un hecho que no quiero recordar y no pretendo hacer inicio de esta reflexión, me di cuenta de que el mundo sigue como lo dejaron aquellos que intentaban llevar a cabo una reconstrucción total, partiendo desde las bases de la conducta humana y teniendo presente que la humanidad son más que cuatro altos cargos.
Aquellos avances de los que hablan, y hablábamos algunos (yo hasta ayer mismo), no eran más que fantasías, o en palabras más precisas, son avances en las formas, y no en los hechos; es decir, el "mundo desarrollado" que creía existente, está sentado en una serie de mentiras que convencen a una parte de nosotros y que alimentan la confianza en el abandono de las maneras antiguas, de los abusos en beneficio de unos pocos. Pero todo esto es una farsa, el dominio del control del mundo por una minoría sigue presente (eso lo sabemos todos) pero, y doy un matiz subjetivo con el que, tal vez, alguien se sienta identificado, pensaba inocentemente que el esfuerzo en tiempos pasados por la acción conforme a los deseos populares tenía sus reflejos y recompensas en la sociedad actual, pero me equivoqué...el avance es nulo, y ésto es lo que me indigna, a excepción, como dije, del de las formas: hoy no es el señor feudal quien explota al resto de manera evidente, si no que se opta por el refugio detrás de una ficticia fachada de justicia consecuencia de la moral "moderna", cuyos pilares más robustos son algunos valores como la igualdad, la tolerancia, etc. Todos ellos sustentados sobre un valor mayor que soporta los anteriores: la legalidad.
Creía que, aunque todavía presentes, la consecución de los intereses personales en detrimento de los de los demás, habían sido debilitados en cierta forma y que había ganado poder la sensación de estar haciendo lo correcto, al menos un poco...pero nada. Incluso me atrevería a valorar la situación actual de peor, argumentando para ésto, entre una inmensidad de aspectos que podrían ser destacados sin problema, el mayor conocimiento del estado del mundo, rectifico, el completo conocimiento; y la seguridad en las cifras exactas necesarias para arreglarlo. Puedo seguir enumerando razones, incluso sólo teniendo en cuenta asuntos planteados en el texto y consecuencias de los argumentos anteriores, como la hipocresía patente en la imposible compatibilidad de la mencionada "legalidad moral" y el abandono de las zonas claramente desfavorecidas.
Pero no quiero centrarme en las diferencias en el mundo, sino en algo muy cercano, paralelo; en la manipulación de TODO por parte de los poderosos. No se evolucionó en cuanto a pensamiento, no se llegó a una concienciación de la justa y necesaria, la correcta y EXIGIBLE legalidad. No. Es ficción.

Si hasta este momento crees que lo que hay encima es algo serio o al menos, para tenerlo medianamente en cuenta, no permitas que lo próximo te haga cambiar de opinión, lo siguiente es sólo lo que me motivó a escribir. En caso de duda, no lo leas. Es preferible mantener tu visión sobre lo anterior antes que arriesgar a cambiarla de esta manera, desde mi punto de vista, injusta e incomprensible.

Partido contra la organización
En ningun momento estoy diciendo que Argentina haya jugado bien, aunque tampoco lo negaría, pero teniendo en cuenta que Alemania hizo menos, podemos dejarlo como tema neutral y de discusión muy subjetiva ya que el bien o el mal muchas veces no son términos de igual concepción para diferentes personas.
Únicamente quiero recalcar que la confianza en los jueces se encuentra, en mí, muy herida, y no deseo explicar el dolor que siento al haberme dado cuenta de la inexistencia del avance que creía real.
Probablemente éstas sean las palabras más profundas que pueda pronunciar nunca: 'Sinceramente tengo ganas de que el mundo cambie'.
Creo que sería capaz de hacer auténticas locuras si me garantizaran un cambio.

viernes, junio 23, 2006

Primera entrada

En esta primera entrada de mi blog, quería dejar clara la razón de su creación, es decir, aquello que me movió a llevar a cabo una labor que, aunque la voy a encaminar hacia una relativa sencillez en cuanto a estilo y diseño, y tengo pensado controlar el mantenimiento de un cierto nivel de calidad con respecto a los comentarios; nunca se me había pasado por la cabeza. Esto del control de un nivel de calidad no significa que esté pensando en un estricto criterio de selección, ni mucho menos, tan solo considero correcto el establecimiento de una serie de reglas, o mejor dicho, de una serie de pautas para la construcción, entre todos, del blog.
El motivo es simplemente la creación de un lugar donde se puedan exponer opiniones sobre diversos asuntos, algo así como un recopilador de pequeños "ensayos" de escritores que mantengan un nivel de originalidad y argumentación de sus pensamientos considerado, pero no me refiero a tesis doctorales ni esas cosas, solamente reflexiones sobre asuntos y situaciones cualesquiera que demuestren cierta coherencia, lo cual no implica ni seriedad ni formalismo.
Paralelamente a lo escrito anteriormente, alguien podría pensar que tengo que ser todo un literato, pero por el contrario, eso no se asemeja a la realidad en lo más mínimo, por eso estoy convencido de que la mayoría de los comentarios dejados en el blog serán más interesantes que los que puede llegar a escribir un joven (muy joven), acostumbrado a escribir comiéndose las letras consecuencia del messenger, que sólo se dedicará, como ya dije, a recopilar escritos.
Ya para finalizar, únicamente me queda por decir que intentemos escribir correctamente, no por ninguna circunstancia extraña, sino porque es un pequeño esfuerzo, para algunos, que contrubuirá a una lectura más rápida y cómoda; los acentos no son una condición ineludible, los podemos obviar, pero la elipsis de algunas letras probablemente complique la lectura, especialmente a aquellos que no estén acostumbrados a tratar con ello.